Mijaíl Tahl nació el 9 de noviembre de 1936 en Riga
(Letonia), de familia de origen judío y elevado nivel cultural -su padre era
médico-. Se interesó por el ajedrez a los 7 años, al presenciar una partida en
la sala de espera de su casa. No resultó fulgurante en los primeros años,
contrariamente a lo que suele ocurrir con los grandes genios. Es decir, no fue
un niño prodigio en ajedrez, aunque sí destacó en el colegio por su
impresionante memoria. A los 10 años fue al Palacio de Pioneros de Riga -con la
idea de apuntarse en un grupo de teatro-, descubrió las clases de ajedrez,
simpatizó con el profesor (Yanis Krúzkop) y ya no pudo desengancharse de tal
adicción. A los 11 años venció en una exhibición de simultáneas al gran maestro
Jólmov. A los 12 años vio interrumpido su primer torneo, el Campeonato juvenil
de Riga, por una escarlatina que exigió su internación en un hospital tras ganar
las primeras rondas. Se proclamó Campeón de Letonia en 1953 al vencer a Keres, y
tras perder una partida ante Alexánder Kóblenz, quien se convertiría en su
profesor. Algunos comentaristas criticaban su estilo alocado, de riesgo
continuo, agresivo a ultranza, e infravaloraban sus brillantes triunfos, bajo el
argumento de que sus sacrificios y combinaciones no eran correctos. Incluso los
capitanes de los equipos que incluían a Tahl le decían que jugara con
tranquilidad y orden, sin hacer locuras, sin comprender que estaban reprimiendo
la creatividad de un genio cuyo gusto por el caos en el tablero era la fuente de
su inspiración. Pero el tiempo demostró que esas críticas y malos consejos eran
producto de la incomprensión y la impotencia: los sacrificios y combinaciones de
Tahl atentaban contra la lógica y rompían los esquemas mentales al uso. De todas
formas sus resultados eran contundentes, y se proclamó Campeón de la URSS con 20
años. En 1960, se proclamó el Campeón del mundo más joven de la historia hasta
ese momento. El resto de su vida fue una sucesión de altibajos, frustraciones,
visitas a hospitales y pasos por el quirófano, pero comlementada por partidas
fántasticas y numerosos éxitos deportivos de un ajedrecista cuya capacidad
atacante tal vez no haya sido igualada, ni lo sea nunca. Tahl nunca se
consideró gran amante del ajedrez, sino "el último aficionado", como él decía.
Finalmente falleció en Moscú el 28 de junio de 1992. Se le recordará siempre,
pero no sólo por haber sido campeón del mundo: su irrepetible y enrevesado
talento, constante búsqueda de la belleza en las partidas, gran calidad humana y
fino sentido del humor.
* En 1960 fue campeón del mundo, tras derrotar a Botvínik, quien recuperó el
título un año más tarde.
* Ganó seis veces el Campeonato de la URSS, permaneció invicto durante 80
partidas consecutivas en 1972 y contribuyó a muchos triunfos de la URSS en
olimpiadas y competiciones por equipos.
* Su larga lista de primeros premios en otros torneos: Campeonato de Letonia
(1953 y 1965), Interzonal de Portoroz (1958), Zurich (1959), Candidatos en
Yugoslavia (1959), Estocolmo (1961), Bled Reykjavik (1964), Interzonal de
Amsterdam (1964), Kislovodsk (1964), Sarajevo (1965), Palma de Mallorca (1966),
Tiblisi (1968 y 1986), Tallin (1970, 1973, 1976 y 1982), Wijk aan Zee (1972),
Sochi (1973, 1977 y 1982), Lublin (1974), Novi Sad (1974), Halle (1974),
Leningrado (1977), Montreal (1979), Interzonal Riga (1979), Riga (1980), yurmala
(1985 y 1987), Berlín (1985) y Río Hondo (1987)
Todo un grande que dejó mucho para el ajedrez. Te
brindaremos muchas partidas de él al igual que de muchos grandes de la historia.
Al igual que de los grandes del ajedrez en Córdoba. Sin más que agregar espero
disfrutes de esta historia